1 Crónicas, 14
David en Jerusalén (2 Sm 5,11-16)
14 1Jurán, rey de Tiro, mandó una embajada a David con madera de cedro, albañiles y carpinteros para construirle un palacio. 2Así comprendió David que el Señor lo consolidaba como rey de Israel y que engrandecía extraordinariamente su reino por amor a su pueblo, Israel.
3David tomó en Jerusalén otras esposas y engendró más hijos e hijas.
4Nombres de los hijos que tuvo en Jerusalén: Samúa, Sobab, Natán, Salomón, 5Yibjar, Elisúa, Elpálet, 6Nogah, Néfeg, Yafía, 7Elisamá, Belyadá y Elifálet.
Batallas contra los filisteos
(2 Sm 5,17-25)
8Cuando los filisteos oyeron que habían ungido a David rey de todo Israel, subieron todos para atacarlo. David se enteró y les salió al encuentro. 9Los filisteos habían llegado y se habían desplegado en Valrefaín. 10David consultó a Dios:
–¿Puedo atacar a los filisteos? ¿Me los entregarás?
El Señor le respondió:
–Atácalos, que yo te los entrego.
11Los atacó en Baal-Perasim y allí los derrotó. Y comentó David:
–Dios ha abierto por mi mano una brecha en el frente enemigo, como brecha en un dique.
Por eso a aquel sitio lo llaman Baal-Perasim.
12Los filisteos dejaron abandonados allí sus dioses y David mandó que los quemasen.
13Los filisteos hicieron otra incursión y se desplegaron en el valle. 14David consultó de nuevo a Dios, que le respondió:
–No ataques. Rodéalos por detrás, sin enfrentarte con ellos, y luego los atacas frente a las moreras. 15Cuando sientas rumor de pasos en la copa de las moreras, lánzate al ataque, porque Dios sale delante de ti a derrotar al ejército filisteo.
16David hizo como le mandó Dios y derrotaron al ejército filisteo desde Guibeá hasta Guézer. 17La fama de David se extendió por todo el territorio y el Señor hizo que todos los pueblos le temieran.
