Ester 12
Edicto real en contra de los judíos
12 1Copia de la carta:
El emperador Artajerjes a los gobernadores de las ciento veintisiete provincias, desde la India hasta Etiopía, y a los jefes de distrito bajo sus órdenes:
2Jefe de muchas naciones y señor de toda la tierra, procuro no ensoberbecerme con la arrogancia que da el poder, sino gobernar siempre equitativa y benévolamente, para que mis súbditos disfruten siempre de una vida sin tormentas. Ofreciendo así una política humana, y dejando libertad dentro de nuestras fronteras, intento restablecer la paz tan deseada de todos.
3Al consultar a mis consejeros cómo se podría conseguir esto, Amán, que se distingue por su prudencia, hombre de una dedicación sin igual, de una fidelidad inquebrantable y probada y que por eso ha recibido el honor de ocupar el segundo lugar en el reino, 4nos ha informado de que entre todos los pueblos de la tierra hay un pueblo odioso, con un régimen jurídico opuesto al de todas las naciones, que desprecia continuamente las órdenes reales, hasta el punto de estorbar nuestra política irreprochable y recta.
5Por eso, considerando que este pueblo singular, enemigo de todos y completamente aparte por su legislación, enemigo de nuestros intereses, comete los peores crímenes, hasta el punto de amenazar la estabilidad de nuestro reinado,
6Ordenamos que el día catorce del mes duodécimo, el mes de marzo, del presente año todos los que se les indican en la carta de Amán, nuestro jefe de gobierno, que es como nuestro segundo padre, sean exterminados de raíz, con sus mujeres y niños, por la espada de sus enemigos, sin compasión ni miramiento alguno, 7para que, arrojados violentamente al sepulcro en un solo día estos enemigos de ayer y de hoy, nuestra política marche en el futuro con seguridad y orden perpetuos.
Súplica de Mardoqueo a Ester
12 8Que le dijese:
9Acuérdate de cuando eras pequeña y yo te daba de comer. El virrey Amán ha pedido nuestra muerte. 10Invoca al Señor, habla al rey en favor nuestro, líbranos de la muerte.
Notas:
12,1-7 Edicto real en contra de los judíos. El autor griego ha compuesto un texto; con él ha querido analizar y denunciar los motivos de esa razón de estado que conduce al genocidio. De ese modo, ha escrito un documento de perenne actualidad. En manos del autor griego, el decreto se convierte en denuncia indignada y sarcástica de muchas situaciones semejantes: de las que sufrieron los hebreos bajo los diadocos y epígonos, de las que sufrirán bajo los romanos y de otras más a lo largo de la historia.
12,8-10 Súplica de Mardoqueo a Ester. La reina Ester ha sido informada de la suerte que se cierne sobre su pueblo. El redactor que ha insertado ampliaciones al texto hebreo, incluyendo aquí la petición que hace Mardoqueo a la reina: invocar al Señor e interceder ante el rey.
