1 Crónicas, 13

TRASLADO DEL ARCA A JERUSALÉN

Primer intento (2 Sm 6,2-11)

13 1David consultó a sus mandos, jefes y oficiales. 2Después dijo a toda la asamblea de Israel:

–Si les parece bien, y si el Señor, nuestro Dios, lo aprueba, vamos a invitar a nuestros hermanos que se han quedado en el territorio de Israel y además a los sacerdotes y levitas que están en sus ciudades y poblados a que se reúnan con nosotros. 3Luego traeremos el arca de nuestro Dios, ya que no nos hemos preocupado de ella en los tiempos de Saúl.

4El pueblo aprobó la idea y la comunidad decidió ponerla en práctica. 5Entonces David reunió a todos los israelitas, desde el torrente de Egipto hasta la entrada en Jamat, para transportar el arca de Dios desde Quiriat Yearim. 6David y todo Israel fueron a Baalá, es decir, Quiriat Yearim de Judá, para trasladar el arca de Dios, que lleva la inscripción Señor Todopoderoso que tiene su trono sobre querubines.

7Pusieron el arca de Dios en un carro nuevo y la sacaron de casa de Abinadab. Uzá y Ajió guiaban el carro. 8David y los israelitas iban danzando ante Dios con todo entusiasmo, cantando al son de cítaras y arpas, panderetas, sonajas y trompetas. 9Cuando llegaron a la era de Quidón, los bueyes tropezaron, y Uzá alargó la mano para sujetar el arca. 10El Señor se encolerizó contra Uzá por haber alargado la mano al arca, y murió allí mismo, delante de Dios. 11David se entristeció porque el Señor había arremetido contra Uzá, y puso a aquel sitio el nombre de Arremetida de Uzá, y así se le llama ahora. 12Aquel día David temió a Dios y dijo:

–¿Cómo voy a llevar a mi casa el arca de Dios?

13Y no la llevó a su casa, a la Ciudad de David, sino que la trasladó a casa de Obededón, el de Gat. 14El arca de Dios estuvo tres meses en casa de Obededón, y el Señor bendijo a la familia de Obededón y todas sus cosas.

Notas:

13–17 Traslado del Arca a Jerusalén. Tomando como base el texto de 2 Sm 6,1-23, el Cronista amplía considerablemente el relato del traslado del Arca a Jerusalén. La narración presenta dos momentos: un primer intento de traslado (13) y el definitivo traslado del Arca a Jerusalén (15–16). Los dos momentos están separados por el relato de la guerra contra los filisteos (14). Finaliza con la profecía de Natán (17). El acento ahora recae sobre el aspecto religioso: el corazón del reino son el Arca, señal de la presencia de Dios, el culto desarrollado en la ciudad y el Templo anunciado por Natán.

13,1-14 Primer intento. El relato sigue a 2 Sm 6,2-11. El primer acto oficial de David, después de su coronación, es decidir la traslación del Arca. El nuevo rey celebra consejo, primero con sus oficiales y luego con el pueblo antes de trasladar el Arca. La traslación se convierte en una peregrinación de todo Israel. El episodio de Uzá contrasta con las bendiciones que recibe Obededón: el Arca, expresión visible de la presencia de Dios, merece sumo respeto.