Salmo -30
30–Señor, te pedí auxilio y me sanaste
2Te alabaré, Señor, porque me has librado
y no has dado la victoria a mis enemigos.
3Señor Dios mío, te pedí ayuda y me sanaste.
4Señor, me libraste del Abismo,
me reanimaste cuando bajaba a la fosa.
5Canten al Señor, fieles suyos,
den gracias a su Nombre santo:
6Porque su enojo dura un instante,
su bondad toda la vida;
al atardecer se hospeda el llanto,
al amanecer, el júbilo.
7Yo pensaba despreocupado:
¡No caeré jamás!
8Con tu favor, Señor, me sostenías
más firme que sólidas montañas,
pero escondiste tu rostro
y quedé desconcertado.
9A ti, Señor, llamé;
a mi dueño supliqué:
10¿Qué ganas con mi muerte,
con que baje a la fosa?
¿Te va a dar gracias el polvo
o va a proclamar tu fidelidad?
11Escucha, Señor, ten piedad,
¡Sé tú, Señor, mi protector!
12Cambiaste mi luto en danza,
me quitaste el sayal
y me vestiste de fiesta.
13Por eso mi corazón te canta sin cesar,
Señor Dios mío, te daré gracias siempre.
Notas:
La primera acción divina es sumamente plástica. «Me has librado», leemos en la traducción. Con mayor fidelidad al texto Hebreo deberíamos decir: «has tirado de mí». En el preciso momento en el que los sepultureros, ayudados por las cuerdas, están dejando caer el ataúd en el sepulcro, interviene Dios liberando al difunto, ¡vivo...!. La experiencia de la muerte y de la vida, articulada en la polaridad bajada/subida o silencio/cántico, genera un significativo número de expresiones polares: abismo/vida; fosa/vida; cólera/favor; instante/vida; atardecer/ amanecer; desatar/ceñir; llanto/júbilo; desconcierto/firmeza; ocultar el rostro/ favor; luto/danza; sayal/fiesta; callar/cantar. Porque el Señor «ha tirado» del enfermo y lo ha recobrado vivo, se impone la convicción que está en el centro del salmo: sólo el Señor es estable, quien se apoya en él no vacilará (7-9), y desemboca en una incesante acción de gracias (13). Jesús también oró ante su muerte (Mt 26,39), y nos compró al precio de su sangre (cfr. 1 Pe 1,19). Pueden orar con este salmo cuantos se saben acechados por la enfermedad y amenazados por la muerte.
